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    July 15

    ALFONSINA STORNI: EL ENGAÑO

    EL ENGAÑO

      Soy tuya, Dios lo sabe por qué, ya que comprendo

    Que habrás de abandonarme, fríamente, mañana,

    Y que, bajo el encanto de mis ojos, te gana

    Otro encanto el deseo, pero no me defiendo.

     

    Espero que esto un día cualquiera se concluya,

    Pues intuyo, al instante, lo que piensas o quieres.

    Con voz indiferente te hablo de otras mujeres

    Y hasta ensayo el elogio de alguna que fue tuya.

     

    Pero tú sabes menos que yo, y algo orgulloso

    De que te pertenezca, en tu juego engañoso

    Persistes, con aire de actor del papel dueño.

     

    Yo te miro callada con mi dulce sonrisa,

    Y cuando te entusiasmas, pienso: no te des prisa,

    No eres tú el que me engaña; quien me engaña es mi sueño.

     

    ALFONSINA STORNI: LO INACABABLE

    LO INACABABLE

     

    No tienes tú la culpa si en tus manos
    mi amor se deshojó como una rosa:
    Vendrá la primavera y habrá flores...
    El tronco seco dará nuevas hojas.

    Las lágrimas vertidas se harán perlas
    de un collar nuevo; romperá la sombra
    un sol precioso que dará a las venas
    la savia fresca, loca y bullidora.

    Tú seguirás tu ruta; yo la mía
    y ambos, libertos, como mariposas
    perderemos el polen de las alas
    y hallaremos más polen en la flora.

    Las palabras se secan como ríos
    y los besos se secan como rosas,
    pero por cada muerte siete vidas
    buscan los labios demandando aurora.

    Mas... ¿lo que fue? ¡Jamás se recupera!
    ¡Y toda primavera que se  esboza
    es un cadáver más que adquiere vida
    y es un capullo más que se deshoja!

    ALFONSINA STORNI: LA CARICIA PERDIDA

    LA CARICIA PERDIDA

     

    Se me va de los dedos la caricia sin causa,
    se me va de los dedos... En el viento, al pasar,
    la caricia que vaga sin destino ni objeto,
    la caricia perdida ¿quién la recogerá?

    Pude amar esta noche con piedad infinita,
    pude amar al primero que acertara a llegar.
    Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
    La caricia perdida, rodará... rodará...

    Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
    si estremece las ramas un dulce suspirar,
    si te oprime los dedos una mano pequeña
    que te toma y te deja, que te logra y se va.

    Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
    si es el aire quien teje la ilusión de besar,
    oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
    en el viento fundida, ¿me reconocerás?